Espacio privado nº4
Espacio privado nº4
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Obra original sobre caja de madera que integra piedra pómez pulverizada, pigmentos minerales azules y metal en un ejercicio de contenedor emocional.
Geografía interior y espacio contenido
La caja de madera actúa como arquitectura que delimita y protege un espacio íntimo. La piedra pómez pulverizada genera una superficie lunar, porosa y vibrante que absorbe la luz y crea profundidades variables. Los pigmentos minerales azules aportan una dimensión cromática que evoca agua, cielo, distancia y contemplación.
El metal —en distintos estadios de oxidación— introduce una memoria industrial y temporal que contrasta con la naturaleza volcánica de la piedra pómez. Cada material conserva huellas de su tiempo ajeno que el artista reinterpreta como estratos de significado.
Entre pintura y relicario
La obra se sitúa en el umbral entre pintura, relieve y objeto escultórico. La caja no es soporte neutro: es parte del discurso, un contenedor que sugiere protección, secreto y espacio privado. La superficie matérica se convierte en topografía emocional que reacciona con la luz y muta según el ángulo de observación.
Una propuesta de identidad territorial y rigor formal, destinada a coleccionistas que valoran la investigación material, el misterio primitivo de los objetos y la coherencia conceptual del arte matérico contemporáneo.
Detalles técnicos
- Pieza única, hecha a mano
- Materiales: caja de madera, piedra pómez pulverizada, pigmentos minerales azules, metal
- Firmada por el artista
Xabier Liz (Santiago de Compostela, 1971) desarrolla un lenguaje plástico donde la materia es origen y significado. Influenciado por Leopoldo Nóvoa y el arte tradicional africano, sus obras son ejercicios de arqueología emocional que transforman elementos extraídos de la naturaleza en paisajes sin perímetros definidos.
