Tablina nº 15
Tablina nº 15
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Obra original sobre tabla de 17x7,5 cm que integra ceniza, pigmentos, metal, carbón, engranajes y un clavo de hierro forjado a mano en un ejercicio de ensamblaje matérico.
Adición y sustracción: memoria natural e industrial
La superficie se construye mediante la adición y sustracción de capas de ceniza y pigmentos que generan un terreno geológico denso y vibrante. La ceniza —residuo que es final e inicio— funciona como base expresiva sobre la que se articulan los demás elementos.
El metal, los engranajes y el clavo de hierro forjado a mano introducen una memoria industrial y artesanal que contrasta con la naturaleza orgánica de la ceniza y el carbón. El clavo, creado mediante técnicas tradicionales de forja, porta huellas de trabajo manual y fuego. Los engranajes, extraídos de su función mecánica, se reinterpretan como elementos escultóricos que portan marcas de tiempo, desgaste y obsolescencia.
El diálogo entre lo natural, lo industrial y lo artesanal articula una reflexión sobre ciclos, transformación y permanencia. Cada material conserva su memoria específica: el fuego de la forja, el movimiento mecánico, la combustión orgánica.
Formato vertical y presencia escultórica
El formato vertical (17x7,5 cm) genera una tensión compositiva que enfatiza la verticalidad y la acumulación de estratos. Los relieves y depresiones crean una topografía emocional que reacciona con la luz y muta según el ángulo de observación.
Una pieza de carácter concentrado y discurso coherente, inscrita en la tradición del informalismo matérico donde la superficie activa se convierte en geografía interior, en paisaje íntimo sin perímetros definidos.
Detalles técnicos
- Pieza única, hecha a mano
- Dimensiones: 17 x 7,5 cm
- Materiales: madera, ceniza, pigmentos, metal, carbón, engranajes, clavo de hierro forjado a mano
- Firmada por el artista
Xabier Liz (Santiago de Compostela, 1971) desarrolla un lenguaje plástico donde la materia es origen y significado. Influenciado por Leopoldo Nóvoa y el arte tradicional africano, sus obras son ejercicios de arqueología emocional destinados a coleccionistas que valoran la investigación formal y la intensidad matérica.
